2.2.11

El ejemplo tunecino

Algo se mueve. Gente en las calles de Túnez, de Egipto, de Jordania, de Yemen... Personas hartas de vivir en la miseria, de no poder expresarse con libertad, de unos dirigentes corruptos que han hecho de sus países sus cortijos particulares, de ser manipulados, de no vivir en paz...

La gente ha tomado las calles, ha dejado la pereza y el conformismo en sus casas y ha despertado, se ha dado cuenta de su poder para cambiar las cosas, situaciones que parecían inamovibles pero que, en realidad, no lo son tanto (en realidad, nunca lo fueron). Estamos asistiendo a un fenómeno extraordinario (según la primera acepción de la RAE: "Fuera del orden o regla natural o común"), un episodio único que, no obstante, me llama la atención por su escasez, tal y como están las cosas desde que el mundo es mundo.

Y es que es tan obvio que todo está montado siguiendo unos intereses que poco tienen que ver con los de la población en general, que parece insólito que este tipo de manifestaciones no sean un hecho cotidiano y global. En España, más de un 20% de paro no es capaz de sacar a la gente a la calle a protestar, ni siquiera llamada por unos sindicatos que cada vez merecen menos ese nombre. Sacar a la gente a la calle sólo lo logra o La Roja, o la quiebra de algún club de fútbol o, cambiando radicalmente de tema, la comisión de algún gran atentado terrorista. Ni la incompetencia de nuestros políticos, ni la usura de nuestros bancos, ni el recorte del estado de bienestar, ni las desigualdades sociales son capaces de desperezarnos. Y cuando alguien se mueve y parece dar signos de inteligencia y despertar cierta esperanza (se me ocurre el reciente ejemplo de Álex de la Iglesia), le zarandeamos, le despellejamos y le echamos a los leones. Así nos va.

Tenemos mucho que aprender del ejemplo tunecino. Pero yo, si fuera la gente que nos gobierna o que aspira a ello, tomaría buena nota, no vaya a ser que algún día se nos hinchen los huevos y nos dé por aprender...

2 comentarios:

Goyo dijo...

Yo ya los tengo hinchados. Me dan asco y vergüenza estos jetas. Zetapé es el tío más inútil del planeta.
Pero me preocupa que estemos dormidos. Bartxi, ha llegado el momento de ir organizando las barricadas. ¿Te apuntas?

Xian dijo...

¡Por supuesto! Aunque antes habrá que despertar a la peña a toque de corneta, porque parece que no nos enteramos o no nos queremos enterar de lo que pasa. La foto de ayer de ZP con los sindicatos fue de vergüenza ajena. Y hoy, a pasar la prueba del algodón de la señora Merkel. Vaya país...