10.1.11

Amigos

Damas y caballeros, aunque ya tiene unos días, 2011 está como quien dice en pañales. Igual dentro de unos días me da por escribir todo lo que me inspira este año, que se promete duro e ilusionante. Sin embargo, esta primera entrada está dedicada a un premio que hace unos días tuvo a bien concederme el señor Gregorio Fermoselle Lorenzo, autor del personalísimo y estupendo blog Goyadas, un espacio que recomiendo para todo aquel que sea un entusiasta de la vida y que quiera conocer el universo de su autor. Podéis acceder a él a través del enlace que hay en mi lista de blogs, a la derecha de esta entrada. A Goyo se le ocurrió otorgarme el premio al Blog con chispa, y bien contento que estoy por ello.


No soy imparcial a la hora de escribir sobre Goyo, lo sé y me importa un pito. Pero para haceros una idea, basta deciros que fuimos compañeros de piso en nuestra etapa universitaria salmantina y, sin embargo, amigos. Y ésa es una palabra que conviene cuidar mucho, administrar con cuentagotas y no malgastar un ápice. Nos vemos de pascuas a ramos y hablamos por teléfono con apenas mayor frecuencia, pero ahí estamos. Él lo sabe y yo lo sé. Son lazos que trascienden al contacto diario y directo. Lo cierto es que lo mismo que me pasa con él me sucede con un puñado de gente a la que, por desgracia, no puedo ver tanto como me gustaría. Sin embargo, a todo ellos les aplico esa palabra sin dudarlo ni un instante. Me acuerdo de ellos, aunque la distancia, los quehaceres diarios y, por supuesto, mi reconocida vagancia, me impidan decírselo. Valgan así estas líneas para deshacer tamaño entuerto y mandarles un abrazo. Si las leen, ellos saben bien quienes son. Os quiero, cabrones.

2 comentarios:

  1. Sólo te puede decir una cosa. GRACIAS.

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  2. Como se suele decir, "ye lo que hay", o también, "lo que es, es" :D

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