15.12.10

La importancia de un dibujo

Oscar Niemeyer, en su estudio de Copacabana realizando un boceto del centro que hoy se inaugura en Avilés. Foto de la página web del Centro Niemeyer.

No es el día hoy para ninguno de mis dibujos, sino para los suyos. Es el día para festejar sus 103 años de vida, su trazo suelto y las curvas infinitas de sus diseños. Porque el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer está hoy de cumpleaños, sí, pero el auténtico regalo es el que recibe hoy Avilés con la inauguración del Centro Cultural Internacional que lleva su nombre. La cúpula del complejo contruido en la dársena de San Agustín albergará la conferencia inaugural del nuevo programa de Educación y Cultura de la ONU, 'Impacto Académico', y así iniciará su andadura un edificio destinado a cambiar la cara de la ciudad.

Y ese cambio que espero que se produzca nació de un simple dibujo, un esbozo realizado por Niemeyer hace unos años que hoy se materializa y que debe ser el motor que impulse el nuevo Avilés. Sí, es un dibujo no muy diferente a otros diseños realizados hace ya varias décadas por el arquitecto brasileño. Sí, puede que responda a una estética trasnochada y pasada de moda hace treinta años. Sí, la cúpula parece un iglú espacial y el auditorio un huevo duro... Me da igual.

Lo que nos debería importar es lo que supone para la ciudad albergar la obra de uno de los arquitectos más importantes del siglo XX, un edificio que, sin haberse terminado de construir, ya ha supuesto para Avilés hitos impensables hace unos años (y no hablo de la visita de Brad Pitt, que fue lo que más llamó la atención pero que, al fin y al cabo, fue simplemente una anécdota bien aprovechada por el hijo de Areces).

Avilés necesitaba algo así, por mucho que los agoreros vivan encantados anclados en el pasado gris e industrial. La ciudad no se puede quedar quieta, tiene que mirar hacia el futuro con propuestas audaces y optimistas, y el Centro Niemeyer es eso y puede ser mucho más. Esperemos que el equipo que dirige Natalio Grueso pueda seguir trabajando con tranquilidad en la línea que se han marcado. Los frutos de ese dibujo, de ese esbozo diseñado por Niemeyer, los dará el tiempo y los disfrutaremos todos.

P. D: Me sorprende la actitud de algunos medios de comunicación con el Niemeyer y el eco alcanzado por esta noticia, que no creo que sea el adecuado para un proyecto de estas dimensiones. En algún punto del circuito se ha producido algún fallo que convendría revisar.

2 comentarios:

  1. ¿103 años? Esa vitalidad la debe de dar la playa de Copacabana. Por cierto, totalmente de acuerdo con lo de Avilés, ya sabes que siempre hay gente con ganas de joder todo lo que toca.

    ResponderSuprimir
  2. Pues sí, siempre habrá gente de esa... :(

    ResponderSuprimir